jueves, 19 de febrero de 2009

después

Es imposible calmar la angustia vomitando todo lo que siento. Pero verblizarlo creo que ayuda.
Resulta que quiero mucho a un chico que es divino... Es re lindo, tiene una mirada increíble, una boca divina, los gestos más lindos de todos, y tiene mucho para conocer que aún no conozco. Quiero pasar horas y horas con él para llegar a conocerlo de verdad, y no sólo a través de las cosas que vivimos con otros amigos.
Pero creo que él sospecha lo que me pasa, y cuando empezábamos a acercarnos, él se entera y se aleja. Eso supongo que es lo que está pasando.
Las cosas no dichas no son de gran ayuda. Seguirlas ocultando, como dijo uno de mis mejores amigos (tengo dos o tres), sólo va a prolongar el dolor y posponer la verdad. Pero es también un poco lo que hacemos con la vida. Sabemos que vamos a morir, sufrimos, y aún así intentamos seguir viviendo. Es un acto reflejo.

No hay comentarios.: