lunes, 18 de setiembre de 2006

Hoy estoy re quemado

En realidad no estoy quemado. Mis sentimientos pasan de la angustia, impotencia, resentimiento, auto-desprecio, al odio y la rabia de mandar todo a cagar.

Una nota de Brecha de agosto, publicada por Gus t.c.c. "el de la bicicleta" (visiten el link en mi fotolog)

Homofobia en Secundaria
Violencia (IN)visible

Las agresiones en los centros de estudio a los alumnos y docentes considerados homosexuales son la norma. Pero las autoridades educativas y los profesores prefieren la mayoría de las veces ignorar olímpicamente el problema. A la falta de formación específica en esta área se agrega una fuerte autocensura y el acuerdo tácito de que todo aquello que no se nombra no existe.
(por Álvaro Queiruga)

FABIÁN NO ESPERABA que su inocente carta de amor cayera como una bomba. Pero en cuestión de minutos su contenido se propagó por todo el liceo hasta detonar en la mirada socarrona, la burla y el insulto despiadado de sus compañeros. Al declararle su amor no correspondido a Martín, de tercer año, Fabián se había convertido automáticamente en "el puto de primero". El rechazo generalizado hizo que se fuera esa tarde para su casa. Pero cuando sus tíos (con quienes vivía) se enteraron de lo ocurrido, lo echaron -pese a sus 13 años- a la calle. Fabián se habría evitado todos estos problemas de haber actuado como sus compañeros y su familia esperaban. Pero no ocultó lo que sentía, y sufrió las consecuencias.
Cuando Fabián se reintegró al liceo a fines de mayo, la practicante de historia Florencia Martínez observó que la dinámica de la clase comenzó a "girar en torno a la tensión generada" por el incidente de la carta. Quien hasta ese momento había sido un excelente alumno presentaba ahora problemas de conducta. Pero Fabián pese al hostigamiento no dejó de manifestar su orientación sexual, algo que no todos aceptaban. "El grupo no ésta habituado a que un chico de 13 años asuma su homosexualidad abiertamente. Una vez se puso a dibujar corazones en el pizarrón junto a otros compañeros, sólo que los de él decían 'Fabián y Martín'.Una alumna me preguntó: '¿Profesora, vio lo que escribió Fabián?'. Al responderle que yo no veía problema alguno, me miró como si estuviera loca. Me estaba reclamando que lo llamara al orden", dijo Martínez.
El psicólogo y sexólogo Ruben Campero valoró como muy positiva la actitud de Martínez al tratar el hecho con naturalidad, ya que esto sería "educar para la diversidad". En cambio la reacción de otros docentes -que resolvieron ignorar el problema, o dialogar con Fabián aparte para preguntarle si atravesaba alguna crisis familiar- habría sido negativa e invisibilizadora. "La intervención sería incorrecta porque se le estaría construyendo el chico un problema que en realidad él no tiene", explica.
Martínez, de 22 años, se enfrentó por primera vez a un caso de discriminación por orientación sexual en el aula. "Y me di cuenta de que no tenia herramientas para poder enfrentar una cuestion asi con el grupo." Es que durante los cuatro años de formación en el IPA Martínez nunca trabajo con sus docentes el tema de la discriminación en general, ni de la homofobia en particular.

LOS ALUMNOS. La directora del Consejo de Educación Secundaria, Alex Mazzei, Señalo a BRECHA que "la función básica de un centro educativo de la educación en la diversidad y el respeto hacia el otro. Tenemos que trabajar mucho hacia adentro, pero también con la familia y con la sociedad, porque realmente no podemos pretender que los centro educativos resuelvan problemas que no están resueltos en otros ámbitos sociales". La homofibia, afirmo, no es común en los liceos. "Tenemos otras discriminaciones que son muy fuertes y que son mucho mas corrientes dentro de las instituciones", aseguro. Por su parte, Alicia Musso, maestra y psicóloga integrante de la Comisión de Educación Sexual encargada de diseñar el plan que se aplicara a partir del 2007, concuerda con Mazzei. "Creo que (la homofobia) debe ser excepcional, porque a veces también hay que relativizar el numero cuando uno sabe cuantos casos de estos ocurren y cuantos miles de muchachos conviven dentro de los espacios educativos."
Campero en cambio advierte que no siempre es fácil reconocer hechos de homofobia, ya que la discriminación tiene siempre múltiples manifestaciones. Junto a la violencia física y psicológica que implican los golpes y los insultos, también esta la violencia simbólica que hace que los jóvenes GLBT (gays, lesbianas, bisexuales, transexuales) crezcan en un ambiente de desprecio solapado. Por eso la capacidad de reconocer la homofobia dependerá de quien la observe. "Porque la mirada se entrena. Lo digo por experiencia, en situaciones en las cuales yo no estaba pronto para ver un determinado fenómeno, no lo veía. Hay muchos chicos y chicas que, como pueden ocultar su sexualidad, sufren de otra manera y jamás van a hablar. Debemos ofrecerles espacios para que puedan expresarse y darles garantía de que no van a ser violentados si logra ser ellos mismos y ellas mismas", expreso.
Los jóvenes consultados por Brecha coinciden en que la discriminación que padecen los estudiantes percibidos como homosexuales es constante. Para Agustín (18 años, Liceo Miranda) ser "liceal y gay es un deporte extremo" que implica "estrategias y batallas" para sobrevivir. "Si vas a ser un bicho aislado y te sentís bien así, genial. Si sos extrovertido y te haces valer, te va a costar."

Mariano (19 años, IABA) recurrió a la estrategia de choque: "Una gurisa dijo que yo tenia nombre de puto. Y como se empezaron a reír los machitos de siempre, aclare: 'Pero si yo soy bisexual ' ". La afirmación desencadeno una escalada de hechos violentos. "Primero se reían, después decían cosas, me pechaban por los pasillos, y un día decidieron reunirse a la salida para darme una paliza, por ser puto nomás, porque yo no me metía con nadie." El azar quiso que un profesor que se dirigía al liceo fuera testigo de a agresión e interviniera para calmar los ánimos.El ámbito liceal es percibido por los entrevistados como cruel y competitivo para todos, sin exclusiones. "Tenes que pertenecer a un grupo, no importa cual, plancha o rockero, cualquiera. Porque si sos visto como parte de las llamadas minorías, si sos gordo o megaflaco, u homosexual de cualquier tipo, o nerd, la quedaste", afirma Mariano.

Otros, como Miguel (18 años, UTU, Comunicación social), encuentran apoyo en el gremio de estudiantes, aunque este espacio no siempre implica inmunidad frente a la discriminación. El año pasado Miguel "iba al Miranda y en el gremio había un grupo de amigas lesbianas bastante visible y sin problemas para mostrarse. Un dia en el buzón de sugerencias apareció una carta diciendo que estaban cansados de ver tanta "torta y tanto puto" en el liceo. Y aclaraban que no eran homofobicos". Los problemas y roces son tales que muchas veces veces los estudiantes no logran mantenerse dentro del sistema educativo.

Carlos y Fernando (18 años los dos) son pareja y concurren al mismo liceo. Carlos abandono tercero el año pasado "Todo el mundo me conocía como el puto del liceo y siempre me discriminaban. Llega un punto en que te cansas y te sentís incomodo. Al final queres irte de ahí y no volver nunca mas", cuenta. Este año se reintegro a los estudios, pero ahora va a un nocturno, "Hay gente mas grande a la que no le interesa si soy gay o no. Aunque no te acepten, se limitan a mirarte de lejos y no te dicen nada". Por su parte, Fernando esta cursando libre las materias que le quedan, justamente para evitar el "hostigamiento permanente".

SOLUCIONES POSIBLES. Todos los gurises entrevistados creen que la prioridad para mejorar la convivencia en las aulas es acceder a más información sobre la diversidad sexual, ya sea a través de la educación constante, talleres o materias específicas. Pero Carlos piensa que, en la practica, es difícil plantear el asunto en clase porque los compañeros "hacen comentarios despectivos, se ríen, hacen bromas y no se puede hablar enserio. Además los profesores tampoco están muy informados al respecto". Este tipo de temática sigue siendo tabú incluso para los docentes, según Miguel, porque "ellos también son discriminados. Desde el otro lado son sujetos de burla o de criticas, señalados con el dedo, mas allá de que sean buenos profesores".Para Mariano el problema no se resuelve con talleres, "hay que plantear algo mas intensivo, usando los medios de comunicación masivos para educar, para demostrar que (la diversidad sexual) es algo normal, que no es nada raro. Educación en todo ámbito, no solo en talleres".
Para Campero había que "transversalizar" las diversidades sexuales en la educación, o sea, incluir el tema en todas las materias y todas las practicas educativas (situaciones de clase, recreos, etc.). Además piensa que habría que hacer una revisión de los textos, para que incluyan "realmente la diversidad. Tiene aparecer la nuevas familias: con dos papas o dos mamas, con una mama sola o con un papa solo. Si no lo plasmamos en los textos, en el lenguaje, en la actitud de los docentes, no habrá cambio posible por mas buena intención que se tenga desde lo formal y desde lo político". Para Mazzei, en cambio, bajo ningún concepto seria necesario difundir textos de este tipo: "no creo que haya que construir textos diferentes para cada tema. No me parece que haya que hacer un trabajo diferencial en ese sentido sino que hay que tratar de educar a un joven para comprender el mundo que vive, y este tiene todos esos componentes que me parece que forman parte de la cotidianidad".
Pero precisamente Miguel se queja de que los planes de estudio están alejados de la realidad cotidiana. "Salís a la calle y no tenes las herramientas para manejarte contra la discriminación, el racismo, para protegerte de enfermedades de transmisión sexual. Cuando un chico (del liceo Ituzaingo) le disparo a Fiorella (Buzeta) en 2004, el CODICEN mando a hacer un taller de violencia en todos los liceos que fueron una tomadura de pelo. Además, ¿que pasa el resto del año?" Mariana agrega:"es increíble pero parece que para que las autoridades hagan un taller de sexualidad hay que esperar a que maten a algún gay".

Este diagnostico es compartido por la dirigente de ADES Lourdes Acosta para quien "tiene que pasar algo grave y emergente en un liceo para que realmente se trate el tema". Mas allá de los cursos básicos de psicología del adolescente que reciben los docentes, estos no están "preparados para enfrentar casos de homofobia en el aula. No tenemos, como en otros temas la permanente formación de actualización que deberíamos. Que el problema sea bien o mal tratado, encargado o eludido, depende directamente de la actitud de cada docente", asegura. El Consejo de Educación Secundaria debería asumir esta carencia "desde lo institucional darnos herramientas.Es absolutamente imprescindible que en cada liceo exista un equipo multidisciplinarlo, con asistentes sociales y psicólogos, porque son muchísimos los problemas sociales que deben mejorar los docentes para los cuales no estamos preparados".Musso coincide con Acosta: "Si un liceo o escuela tiene un problema de este tipo tendrá que apuntalarse no solo con el docente de clase sino con otros técnicos". Pero para eso hacen falta especialistas. El liceo Bauzá, señalo Acosta, pese a que es el más grande del país (6 mil alumnos), hace años que no cuenta con un equipo multidisciplinario.

Pero Acosta también considera que hay problemas con este tema dentro de su propio sindicato. La comisión directiva de ADES, afirma, censuro el año pasado la actuación del Profesor de ingles y actor homosexual Luis Magallanes, en una jornada recreativa para los socios del gremio. La comisión de cultura que organizo la actividad había previsto que Magallanes, que da clase desde 1992, caracterizara a uno de sus personajes humorísticos ("Melucha, la maestra que te escucha") como parte del evento "ADESbajonearr", junto a la murga Queso Magro, entre otros artistas. En protesta por la censura, la comisión organizadora opto por cancelar la jornada. Acosta opina que el hecho refleja una mezcla de temor -a que la carrera- docente queda asociada a la imagen de un profesor -actor travestido de mujer- con hipocresía, dado que "en Uruguay hay un índice elevado de homosexualidad masculina entre los docentes. Y curiosamente, la censura no partió de los compañeros mas cerrados de la izquierda Marxista o tradicional, que es bastante homofobica y machista. A mi me descoloco porque la reaccion vino de los otros, supuestamente de los mas abiertos".

Magallanes convive con la discriminación hace años. En su época de estudiante debió cursar libre los últimos tres años en el liceo Maturana porque no soportaba el acoso constante de sus compañeros. "Lo mas liviano que me decían era mariposón. Todos los días seis horas por día. Fue un calvario", recuerda. Ya como profesor, en 1995 asistió a una reunión docente del liceo 9 de Colon donde una colega pretendió enviar a un alumno suyo al psicólogo solo por ser afeminado, "para encauzarlo por el buen camino y como dios manda", afirma irónicamente. En 2001 comenzó a militar abiertamente por los derechos de la diversidad sexual. En el liceo donde trabaja se armo un pequeño revuelo cuando apareció en el programa De Igual a Igual promocionando la marcha del orgullo gay. A fines de ese año, el sub director le pidió que no tomara más horas en ese centro de enseñanza porque "no le parecía correcto que anduviera haciendo alarde de mi homosexualidad o mi vida privada. Yo le respondí que haber si el profesor de geografía no hacia alarde de su vida privada contando que tenía tres hijos o que se iba con la esposa a veranear. Y que lo que yo hacia era una manera mas formal de enseñar el respeto hacia el otro."

No hay comentarios.: